corre agua por nuestras mejillas
en el viento de la noche o la tarde
nos canta en la jeta la soledad
de estar
junto al agua allí afuera
junto al viento de la noche
es aquel árbol rojo
el que me desvela,
por sus hojas, el recuerdo
del viento transcurrido,
acarrea la memoria en silencio,
el aire lo silba,
a veces lo amenaza
nada queda al azar
en el árbol rojo,
por eso me desvela,