hoy no hay poesía,
la muerte nos deja con las manos vacías
martes, 26 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
las palabras que escribí y no recordaba son una profecía obvia, nunca imaginé que sería yo el que la cumpliría, en ese sentido he sido dos cosas, profeta y cumplidor, sin embargo eso no es profecía, ni siquiera inventor, es el tiempo el que juega conmigo, me da una lección, me anticipa desde el pasado lo que vendrá, es una pastillita de dolor de lo que se avecina, porque vienen dolores como escalera, esto que he escrito el diez y seis de agosto es el primer peldaño y esto también es una vacuna ingenua...
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